Artículos Mindfulness y coaching ontológico personal y corporativo
Mindfulness y Coaching Ontológico: puentes entre la conciencia y la acción
Autora: Gladys Milena Vargas Beltrán

Introducción
En los últimos años, tanto en el ámbito personal como en el corporativo, ha emergido con fuerza la necesidad de integrar prácticas que potencien el bienestar, la capacidad de reflexión y la acción transformadora. Entre estas herramientas destacan el Mindfulness, como práctica de atención plena que proviene de la tradición contemplativa y se consolida con aval científico en la psicología y la psiquiatría moderna, y el Coaching Ontológico, corriente latinoamericana que profundiza en cómo el lenguaje, las emociones y la corporalidad configuran nuestro ser y nuestras posibilidades de acción.
La pregunta que se plantea hoy es: ¿cómo pueden estas dos disciplinas dialogar y complementarse? La respuesta abre un camino fértil entre la conciencia y la acción, entre el “darse cuenta” y el “actuar de manera diferente”.
¿Qué es el Mindfulness?
El Mindfulness, definido por Jon Kabat-Zinn (1990) como “prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”, se ha convertido en una estrategia clínica, pedagógica y corporativa para manejar el estrés, la ansiedad y mejorar la concentración. Psiquiatras como Siegel (2007) han mostrado que la práctica fortalece la integración cerebral, promueve la regulación emocional y fomenta la resiliencia.
En entornos corporativos, Beringher (2018) destaca que el Mindfulness no solo impacta el bienestar individual, sino también la cultura organizacional, al disminuir la reactividad automática y favorecer decisiones más estratégicas. Programas empresariales de atención plena han mostrado reducción del burnout, mayor productividad y relaciones interpersonales más sanas.
¿Qué es el Coaching Ontológico?
El Coaching Ontológico, impulsado por Rafael Echeverría (2003) y profundizado en América Latina por pensadores como Julio Olalla y Rafael Doria, se fundamenta en una idea clave: el ser humano es un observador que construye su mundo a través del lenguaje, la emocionalidad y la corporalidad. Cuando transformamos nuestra forma de observar, ampliamos nuestras posibilidades de acción.
Doria (2015) subraya que el coaching ontológico no busca imponer conductas, sino facilitar la autoconciencia y la autogestión, permitiendo que las personas y equipos encuentren respuestas más coherentes con sus valores y propósitos. En contextos corporativos, se utiliza para desarrollar liderazgo consciente, gestionar conversaciones difíciles y promover culturas de aprendizaje continuo.
Puentes entre la conciencia y la acción
La integración de Mindfulness y Coaching Ontológico abre una sinergia poderosa:
Conciencia y observación interna: Mindfulness facilita detenerse, reconocer pensamientos y emociones sin reaccionar automáticamente. El Coaching Ontológico, desde la mirada de Echeverría, transforma ese reconocimiento en nuevas posibilidades de acción y en una resignificación del lenguaje.
Gestión emocional y corporalidad: Psiquiatras ontológicos como Jorge Dreher (2019) destacan que la gestión emocional requiere tanto regulación atencional (propia del Mindfulness) como resignificación lingüística (propia del coaching). Ambas prácticas devuelven al cuerpo su rol central en la experiencia.
Liderazgo y equipos: Según Beringher, un líder que practica Mindfulness gana claridad y ecuanimidad; al combinarlo con el Coaching Ontológico, logra comunicar desde la escucha activa, propiciando equipos más cohesionados y resilientes.
Transformación personal y organizacional: Mientras el Mindfulness abre espacio a la conciencia plena del presente, el Coaching Ontológico impulsa la transformación del observador, permitiendo que esa conciencia se traduzca en decisiones y conductas coherentes.
Consejos prácticos de los expertos
Jon Kabat-Zinn: Practicar diariamente al menos 10 minutos de atención plena (respiración, escaneo corporal o meditación guiada) para cultivar presencia antes de iniciar la jornada laboral.
Rafael Echeverría: Observar el propio lenguaje: ¿qué narrativas repites sobre ti mismo o tu equipo? Identificar creencias limitantes y transformarlas en declaraciones posibilitadoras.
Beringher: Implementar micro-prácticas de mindfulness en reuniones corporativas: un minuto de silencio consciente antes de tomar decisiones críticas mejora la calidad del diálogo.
Rafael Doria: Incorporar la reflexión ontológica en procesos de coaching, ayudando a las personas a reconocer su emocionalidad y corporalidad como motores de acción coherente.
Siegel y Dreher: Recordar que la salud mental requiere integrar cuerpo, mente y emoción: el Mindfulness regula el sistema nervioso, y el Coaching Ontológico resignifica los patrones de pensamiento.
Conclusión
El Mindfulness y el Coaching Ontológico no son prácticas aisladas, sino disciplinas que se complementan para tender un puente entre la conciencia y la acción. Mientras uno nos invita a detenernos y observar, el otro nos propone resignificar y actuar con coherencia.
En el ámbito personal, esta integración se traduce en mayor bienestar, claridad y resiliencia. En el corporativo, abre la posibilidad de construir culturas de trabajo más humanas, innovadoras y productivas. Como señala Doria, “cuando aprendemos a observarnos de otra manera, no solo cambiamos nosotros: cambia el mundo que habitamos”.
Nota final
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Mindfulness Educativo: sembrando conciencia para cambiar el mundo desde el aula
Autora Gladys Milena Vargas Beltrán
A modo de introducción
En el terreno educativo, el bienestar del docente es el cimiento invisible que sostiene una enseñanza significativa y transformadora. Los educadores felices cambian el mundo nos recuerda que para impartir una buena educación, primero es esencial cultivar la presencia plena en uno mismo. Solo desde esa raíz interna nace una educación humana, consciente y comprometida con el aprendizaje real.

La práctica personal como punto de partida
El mensaje central del enfoque de Thich Nhat Hanh y Katherine Weare es que el docente debe hacer suyo el mindfulness antes de proponerlo en el aula. No se trata de enseñar una técnica, sino de ser educador desde el ejemplo, con coherencia entre la forma de ser y la forma de enseñar.
Esto implica:
- Incorporar pausas conscientes en la jornada.
- Observar las propias emociones frente al estrés del aula.
- Entrenar la atención como práctica habitual, no como experiencia aislada.
Técnicas sencillas con gran impacto
El libro presenta técnicas simples, adecuadas para contextos educativos y con orientación práctica, creadas y validadas por los mismos docentes:
- Pausa de respiración: dedicar unos minutos antes de clase para atender la propia respiración y centrar la mente.
- Escaneo corporal: atender rápidamente a las tensiones físicas acumuladas y soltarlas conscientemente.
- Momento de silencio compartido: en grupo, abrir un breve espacio sin hablar para sincronizar atención y armonizar el ambiente.
- Observación con empatía: practicar la escucha activa con estudiantes y colegas, conectando sin juicio.
Estas prácticas, presentadas en lenguaje laico y accesible, no solo transforman al docente: generan un entorno en el que el aula se vuelve un espacio de calma, escucha y auténtico aprendizaje.

Aplicación directa en el aula
Más allá del uso personal, el mindfulness puede integrarse en actividades pedagógicas concretas:
- Inicio consciente de la clase: pedir a estudiantes que pongan atención en el cuerpo y la respiración para encarar la sesión con presencia.
- Micro-pauses durante el aprendizaje: pausar cada cierto tiempo para reconectar con el momento presente y evitar la dispersión.
- Propuestas de “mindful writing” o dibujo: invitar a los estudiantes a expresar lo que sienten o piensan tras una pausa, generando atención reflexiva.
- Cierre con gratitud: finalizar la jornada compartiendo rápidamente algo positivo o un agradecimiento consciente.
Estos gestos sencillos pueden desencadenar un cambio profundo en la calidad del aprendizaje, la conexión grupal y el bienestar individual.
Beneficios para la comunidad educativa
- Reducción del estrés docente y aumento del equilibrio emocional.
- Mejora del clima de aula, más colaborativo y respetuoso.
- Aumento de la atención y el vínculo emocional entre personas.
- Inspiración para una educación que transforma, donde enseñar es también aprender a vivir con conciencia.
Conclusión
El Mindfulness Educativo, desde el enfoque de Los educadores felices cambian el mundo, nos enseña que el verdadero cambio comienza en el docente. Al cultivar la atención plena en uno mismo, se crea una base sólida para enseñar con presencia, inspiración y humanismo.
Ser un educador consciente no es solo una elección profesional: es sembrar semillas invisibles que florecen en las mentes y corazones de quienes se forman. Cuando el mindfulness forma parte del ser del docente, sus aulas pueden convertirse en espacios donde germina una transformación real.
Nota final
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Referencias
Goleman, D. (2018). La práctica de la atención plena. Barcelona: Kairós.
Hanh, T. N., & Weare, K. (2017). Los educadores felices cambian el mundo. Barcelona: Kairós.
Kabat-Zinn, J. (1990). Full Catastrophe Living: Using the Wisdom of Your Body and Mind to Face Stress, Pain, and Illness. New York: Delacorte.
Siegel, D. (2016). Mind: A Journey to the Heart of Being Human. New York: W. W. Norton & Company.
Weare, K. (2014). Mindfulness and Wellbeing in Schools: Findings from Research and Practice. London: Institute of Education Press.
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La atención plena en el mundo corporativo: del estrés laboral al liderazgo consciente
Autora: Gladys Milena Vargas Beltrán
Introducción
En el ámbito empresarial contemporáneo, marcado por la velocidad, la incertidumbre y la sobrecarga de información, el estrés laboral se ha convertido en una de las principales problemáticas de salud y productividad. Informes de la Organización Mundial de la Salud (2022) advierten que los trastornos relacionados con la ansiedad y el burnout representan una de las mayores pérdidas económicas para las organizaciones a nivel global. Frente a este escenario, prácticas como el Mindfulness han encontrado un lugar privilegiado, no solo como herramienta de bienestar individual, sino como un eje para transformar la cultura organizacional hacia un liderazgo más humano y consciente.
El Mindfulness en contextos corporativos
El Mindfulness, definido por Jon Kabat-Zinn como “la conciencia que surge al prestar atención, de manera deliberada, en el momento presente y sin juzgar”, ha dejado de ser visto únicamente como una práctica individual de meditación para convertirse en un recurso estratégico en entornos corporativos.
Beringher (2018) afirma que los programas de Mindfulness en empresas fortalecen la autorregulación emocional, la gestión de la atención y la capacidad de responder en lugar de reaccionar. Estos beneficios se traducen en reducción del ausentismo, mejora de la productividad y mayor cohesión de equipos.
El psiquiatra Daniel Siegel (2016) subraya que la práctica de la atención plena refuerza la integración neuronal, lo que permite a los líderes mantener la calma en situaciones de presión y tomar decisiones más equilibradas. A nivel organizacional, esto se refleja en ambientes de trabajo más saludables, menos conflictivos y más innovadores.
Estrés laboral y cultura organizacional
El estrés en las organizaciones no solo responde a la carga de trabajo, sino también a factores como la cultura interna, la comunicación y el liderazgo. Daniel Goleman, con su modelo de inteligencia emocional, resalta que la capacidad de los líderes para reconocer y regular sus emociones es clave en la motivación y desempeño de los equipos.
El Mindfulness aporta aquí una herramienta concreta: la práctica sistemática de la observación atenta y sin juicio, que permite reconocer los estados emocionales propios y de los demás, facilitando la empatía y la escucha activa. En palabras de Rafael Doria, “el liderazgo consciente se construye cuando los líderes aprenden a observar, comprender y gestionar sus emociones antes de guiar a otros”.

Del bienestar individual al liderazgo consciente
La transición del Mindfulness individual al Mindfulness corporativo se da cuando la práctica no se limita a la esfera personal, sino que se convierte en parte de la estrategia organizacional. Esto implica pasar del simple manejo del estrés a la construcción de un estilo de liderazgo consciente y sostenible.
Beneficios clave de este enfoque:
- Mejora en la toma de decisiones estratégicas, gracias a la reducción de sesgos y reacciones impulsivas.
- Incremento en la resiliencia organizacional, al fomentar equipos capaces de adaptarse al cambio sin caer en el agotamiento.
- Desarrollo de culturas de innovación, al promover un clima laboral de apertura, creatividad y seguridad psicológica.
- Fortalecimiento del liderazgo ético y humanista, al integrar la empatía y la escucha como prácticas cotidianas.
Consejos de expertos para empresas y líderes
Jon Kabat-Zinn: Introducir prácticas breves de atención plena al inicio o cierre de las reuniones corporativas para mejorar el enfoque colectivo.
Daniel Goleman: Integrar el Mindfulness como parte de los programas de desarrollo de inteligencia emocional, especialmente en formación de líderes.
Beringher: Crear espacios de “pausa consciente” durante la jornada laboral: cinco minutos de respiración guiada reducen el cortisol y mejoran el rendimiento cognitivo.
Daniel Siegel: Aplicar técnicas de focalización de la atención en procesos de innovación para potenciar la creatividad y la resolución de problemas.
Rafael Doria: Acompañar el Mindfulness con procesos de coaching ontológico que permitan al líder revisar sus creencias, narrativas y formas de comunicación.
Conclusión
El Mindfulness aplicado al mundo corporativo es más que una moda; constituye un recurso estratégico para transformar la manera en que las personas trabajan, se relacionan y lideran. De la reducción del estrés laboral se avanza hacia la construcción de liderazgos conscientes, capaces de equilibrar resultados con bienestar humano.
En un tiempo donde la presión externa y la incertidumbre parecen inevitables, el verdadero diferencial de una organización no está en resistir el cambio, sino en cultivar la atención plena, la conciencia colectiva y la capacidad de responder con humanidad y visión de futuro.
Nota final
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El poder del lenguaje en el Coaching Ontológico: resignificar para transformar
Autora: Gladys Milena Vargas Beltrán
Introducción
En la vida personal y organizacional, gran parte de los resultados que obtenemos no dependen únicamente de los recursos materiales o de las circunstancias externas, sino de la manera en que interpretamos y construimos la realidad a través del lenguaje. El Coaching Ontológico, desarrollado por Rafael Echeverría y enriquecido en América Latina por referentes como Julio Olalla y Rafael Doria, nos invita a comprender que el lenguaje no solo describe el mundo: lo crea.
Este enfoque sostiene que, al transformar nuestra forma de hablar y conversar, transformamos también nuestra manera de observar, de actuar y de relacionarnos. En el ámbito corporativo, esta visión resulta esencial para el liderazgo, la resolución de conflictos y la creación de culturas organizacionales más conscientes y efectivas.
El lenguaje como generador de realidades
Rafael Echeverría (2003) plantea que somos “seres lingüísticos”, es decir, que nuestra experiencia vital está atravesada por las narrativas que construimos con palabras. Desde esta perspectiva, las conversaciones que sostenemos determinan lo que es posible y lo que no.
Rafael Doria complementa esta idea al señalar que el lenguaje no es un mero instrumento de comunicación, sino un espacio de transformación ontológica, donde cada declaración, pregunta u observación puede abrir o cerrar posibilidades de acción. En el campo corporativo, esto se refleja en la manera en que los equipos diseñan estrategias, solucionan problemas o enfrentan crisis.
Palabras que limitan, palabras que liberan
La psicología organizacional ha mostrado que las creencias limitantes suelen expresarse en frases como “siempre ha sido así”, “eso no se puede” o “no tenemos los recursos”. Estas expresiones lingüísticas cristalizan una cultura de resignación.
Por el contrario, cuando un líder formula declaraciones de compromiso, confianza o aprendizaje, se abre un espacio para la innovación y el cambio. Según Daniel Goleman (2018), la inteligencia emocional se potencia al integrar la escucha activa y la conversación consciente, lo que fortalece el vínculo entre líderes y equipos.
El psiquiatra Jorge Dreher añade que el poder del lenguaje no se limita al ámbito racional: también impacta en la configuración emocional y corporal. Una palabra alentadora puede regular la ansiedad, mientras que una conversación hostil puede activar respuestas de estrés y bloqueo.
Conversaciones transformadoras en la empresa
El Coaching Ontológico propone distinguir entre distintos actos lingüísticos que transforman la manera de relacionarnos:
- Declaraciones: crean nuevas realidades (“A partir de hoy nos comprometemos con una cultura de innovación”).
- Promesas y compromisos: generan confianza y coordinación de acciones.
- Afirmaciones: aportan claridad, datos verificables y objetividad.
- Preguntas: abren espacios de reflexión y aprendizaje.
- Juicios: al resignificarlos, podemos pasar de etiquetas limitantes a valoraciones que impulsen el desarrollo.
En entornos corporativos, cuando las conversaciones se enmarcan en la apertura, la escucha y la confianza, los equipos alcanzan mayor alineación, resiliencia y productividad.
Consejos prácticos de los expertos
Rafael Echeverría: Revisar las conversaciones internas (diálogo personal) para detectar narrativas que restringen la acción y reemplazarlas por declaraciones posibilitadoras.
Rafael Doria: Entrenar a líderes y equipos en el uso consciente de preguntas que inviten a la reflexión en lugar de reforzar el control o la imposición.
Daniel Goleman: Incorporar la escucha empática como competencia fundamental del liderazgo, vinculando las emociones al contenido lingüístico.
Jorge Dreher: Observar cómo el cuerpo responde al lenguaje: la postura, la respiración y el tono de voz son indicadores de coherencia o incoherencia en la comunicación.
Beringher: Implementar en las organizaciones “conversaciones de aprendizaje”, donde los errores se analicen como oportunidades de mejora y no como fracasos.
Conclusión
El lenguaje es mucho más que un medio para transmitir información: es una herramienta de transformación. En el Coaching Ontológico, aprender a resignificar palabras, conversaciones y narrativas abre un horizonte de posibilidades nuevas, tanto para la vida personal como para la vida corporativa.
El líder que reconoce el poder del lenguaje no solo comunica mejor, sino que inspira, genera confianza y construye realidades compartidas. Como afirma Echeverría, “vivimos en mundos que el lenguaje nos permite abrir, y cada conversación es una invitación a reinventarnos”.
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Las ventajas del Mindfulness en las escuelas
Autora Gladys Milena Vargas Beltrán

Introducción
La escuela contemporánea se enfrenta a múltiples desafíos: altos niveles de estrés en estudiantes y docentes, déficit de atención, problemas de convivencia y dificultades emocionales que impactan en el aprendizaje. En este contexto, el Mindfulness —o atención plena— se ha consolidado como una herramienta pedagógica y psicológica capaz de mejorar el bienestar y el rendimiento escolar. Su aplicación no es una moda pasajera, sino una estrategia con base científica que ha demostrado resultados positivos en contextos educativos a nivel internacional.
Beneficios cognitivos
Una de las principales ventajas del mindfulness en la escuela es la mejora de la atención y la concentración. Estudios de Jon Kabat-Zinn (1990) y posteriores investigaciones en neurociencia (Siegel, 2016) muestran que la práctica regular fortalece la corteza prefrontal, área vinculada con la memoria de trabajo, el autocontrol y la toma de decisiones.
En el aula, esto se traduce en:
- Mayor capacidad para sostener la atención en tareas académicas.
- Reducción de la impulsividad y mejora en la autorregulación cognitiva.
- Incremento en el rendimiento académico gracias a la optimización de procesos de aprendizaje.
Beneficios emocionales
El mindfulness también contribuye de manera significativa al desarrollo socioemocional de los estudiantes. Daniel Goleman (2018), con su modelo de inteligencia emocional, resalta que la atención plena favorece el reconocimiento y la regulación de las emociones.
En la práctica escolar:
- Disminuye la ansiedad y el estrés asociados a pruebas y exigencias académicas.
- Fortalece la resiliencia ante situaciones de fracaso o dificultad.
- Desarrolla la empatía y la compasión, mejorando la convivencia escolar.
Beneficios en la convivencia y la cultura escolar
Más allá de lo individual, la atención plena transforma el clima institucional. Rafael Doria y otros expertos en coaching educativo señalan que al integrar el mindfulness en la cultura escolar, los equipos de docentes y estudiantes generan espacios de escucha y respeto.
Entre sus efectos se encuentran:
- Reducción de conflictos interpersonales y de casos de bullying.
- Aumento del sentido de pertenencia y cohesión grupal.
- Creación de un entorno escolar más inclusivo, donde se valora la diversidad.
Beneficios para los docentes
No solo los estudiantes se benefician. El profesorado, sometido a altos niveles de estrés y desgaste emocional, encuentra en el mindfulness una herramienta de autocuidado y de renovación vocacional. Según Weare (2014), los docentes que practican atención plena reportan:
- Menor agotamiento emocional y burnout.
- Mayor satisfacción profesional y motivación.
- Mejor capacidad para gestionar aulas complejas y diversas.
Experiencias internacionales
Programas como MindUP (EE.UU.) o .b Mindfulness in Schools Project (Reino Unido) han demostrado que incluso pequeñas intervenciones de 10 a 15 minutos diarios de atención plena generan mejoras significativas en la conducta, el rendimiento y el bienestar general de los estudiantes. Estos resultados refuerzan la idea de que el mindfulness puede adaptarse a distintos contextos educativos, desde primaria hasta secundaria.
Conclusión
El mindfulness en las escuelas ofrece ventajas integrales: potencia la concentración, favorece la regulación emocional, fortalece la convivencia y mejora el bienestar docente. Implementarlo no requiere grandes recursos, sino compromiso y constancia. Su valor radica en que no solo prepara a los estudiantes para aprobar exámenes, sino también para vivir de manera consciente, resiliente y compasiva.
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Referencias
Goleman, D. (2018). La práctica de la atención plena. Barcelona: Kairós.
Hanh, T. N., & Weare, K. (2017). Los educadores felices cambian el mundo. Barcelona: Kairós.
Kabat-Zinn, J. (1990). Full Catastrophe Living. New York: Delacorte.
Siegel, D. (2016). Mind: A Journey to the Heart of Being Human. New York: W. W. Norton & Company.
Weare, K. (2014). Mindfulness and Wellbeing in Schools: Findings from Research and Practice. London: Institute of Education Press.
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